Lápidas: ideas para recordar a nuestro ser querido

La lápida no debe ser considerada como tan solo una piedra en la que se coloca una inscripción, es mucho más que eso. Se trata de un elemento identificativo, una pieza que queda a la vista tras el enterramiento de un ser querido, luego de algún modo simboliza aquello que nos separa de él o de ella.

La lápida no debe ser considerada como tan solo una piedra en la que se coloca una inscripción, es mucho más que eso. Se trata de un elemento identificativo, una pieza que queda a la vista tras el enterramiento de un ser querido, luego de algún modo simboliza aquello que nos separa de él o de ella.

Su elección, es una de las decisiones que hay que tomar cuando fallece un familiar. En estos casos la ayuda del personal funerario es incalculable, ya que son quienes mejor pueden guiarte durante este proceso, ya que conocen perfectamente las opciones e identifica rápidamente las necesidades de la familia.

¿Qué elementos componen una lápida? En nuestro país, lo habitual es que las lápidas presenten una disposición homogénea: los datos del ser queridos y algún dibujo o figura. Los motivos religiosos siguen siendo muy habituales por la tradición, aunque también se recurre a elementos naturales como las flores, las espigas de trigo, las aves u otros.

Al margen de los motivos mencionados, lo que más llama la atención en una lápida son las dedicatorias o epitafios. Abundan las originales, incluso las que resultan irónicas.

En los grabados se suelen incluir las siglas DEP (descanse en paz) u otras fórmulas similares como QEPD (que en paz descanse) o, de forma menos frecuentes, EPD (en paz descanse). Antes lo más habitual era encontrarse con RIP, no del inglés “Rest in peace”, sino del latín “Requiescat in pace”.

Los epitafios son más personalizados, aunque se puede optar por esas fórmulas típicas que siempre vienen bien. ¿Cuáles se adaptan mas a tu gusto?

0
Feed

Dejar un comentario