Origen de las urnas funerarias

A través del tiempo las civilizaciones han ido cambiado la forma de velar a sus seres queridos, un ejemplo de ellos son las urnas funerarias. En esta entrada te lo contamos.

La denominación “urna funeraria” designaba un recipiente en forma de jarra que servía para hacer ofrendas sobre las tumbas: alimentos, aceites, objetos personales, etc. La
terminología “urna cineraria” se introdujo cuando el objeto sirvió a contener las cenizas. La cremación es uno de los ritos más antiguos de la historia, se
remontan a la época del Neolítico y la Edad de Piedra.

Las urnas más antiguas datan del 7000 A.C. en China, fueron encontradas en un yacimiento en la provincia de Henan en China. Posteriormente se encontraron otras urnas de similar antigüedad en zonas próximas a ésta.

En Europa en zonas del norte de Gran Bretaña se descubrieron una serie de urnas enterradas cuya antigüedad se fechó en plena Edad del Bronce.

En la Grecia antigua, los “Lecitos” servían para conservar los aceites perfumados. Algunos, los de fondo blanco, eran utilizados como jarros en los ritos funerarios.

En la antigua Roma se inventaron los “Columbarios”. Una extraña construcción alveolar construida directamente sobre la tierra servía a guardar y conservar las urnas.

Ya en territorio europeo, en zonas del norte de Gran Bretaña se descubrieron una serie de urnas enterradas cuya antigüedad se fechó en plena Edad del Bronce.

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